Los días aún son cálidos, brilla el sol y, en realidad, no parece que sea otoño. Sin embargo, de repente encuentras los primeros pelos en el cepillo.
Comienza la muda.
Porque los caballos no se guían exclusivamente por las temperaturas durante la muda. Sobre todo, la variación en la duración de la luz diurna desempeña un papel importante. Cuando los días vuelven a acortarse después del verano, el organismo se adapta poco a poco a la próxima estación.
Para tu caballo, esto supone bastante trabajo. Tiene que formarse un pelaje nuevo mientras la vida cotidiana normal continúa al mismo tiempo.
Motivo suficiente para observarlo más detenidamente: ¿Qué ocurre realmente en el organismo durante la muda y cómo puedes ayudar adecuadamente a tu caballo en otoño?
¿Cuándo comienza la muda en el caballo?
Muchos caballos comienzan ya a finales del verano a cambiar a su pelaje de invierno.
El momento exacto es individual y depende, entre otros factores, de la edad, el alojamiento, la raza y el estado de salud.
Por eso, es perfectamente posible que tu caballo ya muestre los primeros cambios en agosto o septiembre, aunque las temperaturas sigan siendo estivales.
Al principio, esto no es motivo de preocupación.
El organismo reacciona a la reducción de la duración de los días y comienza pronto a prepararse para el otoño y el invierno.
¿Por qué la muda resulta agotadora para los caballos?
El pelo está compuesto principalmente de queratina, una proteína. Para formar grandes cantidades de pelo nuevo, el organismo necesita los materiales de construcción y la energía correspondientes.
Al mismo tiempo, todos los demás procesos metabólicos siguen desarrollándose con normalidad.
Por eso, durante la muda, algunos caballos parecen:
- más cansados de lo habitual
- con menos disposición para rendir
- más sensibles
- algo más tranquilos
- se cansan más rápido
Precisamente los caballos mayores o aquellos con necesidades especiales de salud pueden notar más la muda.
La alimentación adecuada durante la muda
Quien quiera ayudar a su caballo durante la muda no debería limitarse a darle tantos complementos alimenticios como sea posible.
La base sigue siendo una alimentación adecuada a las necesidades y equilibrada.
El forraje de calidad constituye la base. Además, debe comprobarse que el caballo reciba suficiente cantidad de minerales, oligoelementos y proteínas de alta calidad.
Precisamente durante la muda, algunos nutrientes desempeñan un papel especialmente importante.
Zinc
El zinc participa en numerosos procesos metabólicos y contribuye, entre otras cosas, al mantenimiento de una piel y un pelo normales.
Dado que durante la muda se forman grandes cantidades de pelo nuevo, conviene asegurar un aporte suficiente.
Biotina
La biotina suele asociarse principalmente con unos cascos sanos. Sin embargo, esta vitamina también desempeña un papel importante en la piel y el pelo.
Por eso, un aporte adecuado a las necesidades puede resultar especialmente interesante durante la muda.
Cobre
El cobre también es un oligoelemento importante. Entre otras funciones, participa en la pigmentación del pelaje y en diversos procesos metabólicos.
Aminoácidos de alta calidad
El pelo está compuesto principalmente por proteínas. Por ello, el organismo necesita aminoácidos como materiales de construcción.
Sin embargo, esto no significa que durante el cambio de pelaje haya que alimentar automáticamente al caballo con una dieta especialmente rica en proteínas. Lo decisivo son la calidad y las necesidades.
El cambio de pelaje también supone un esfuerzo para el metabolismo
El cambio de pelaje es un proceso físico complejo. El hígado, el intestino y otros órganos metabólicos trabajan a diario para procesar los nutrientes y ponerlos a disposición del organismo.
Por eso, precisamente ahora conviene prestar atención a una alimentación equilibrada en su conjunto y evitar cargas innecesarias.
Más alimento complementario no significa automáticamente más apoyo.
En caso de duda, calcular la ración puede ayudar a determinar si realmente existen carencias nutricionales.
El cepillado regular ayuda a tu caballo
Durante el cambio de pelaje, no está de más utilizar el equipo de aseo con mayor frecuencia.
Cepillar con regularidad elimina el pelo suelto y las escamas de la piel y, al mismo tiempo, puede estimular la circulación sanguínea de la piel.
A muchos caballos les gusta especialmente este cuidado adicional.
Por ejemplo, son prácticos:
- Almohazas
- Cepillos para el cambio de pelaje
- Cepillos de goma
- Almohazas suaves
Presta atención a la reacción de tu caballo. Algunos animales reaccionan con mayor sensibilidad al contacto durante el cambio de pelaje y prefieren cepillos más suaves.
El ejercicio sigue siendo importante
Aunque tu caballo parezca algo más cansado durante el cambio de pelaje, el ejercicio regular sigue siendo recomendable.
Favorece la circulación, la musculatura y la digestión.
Sin embargo, el entrenamiento debe adaptarse a su estado del día. Si tu caballo se cansa inusualmente rápido, no todos los entrenamientos tienen que realizarse con la misma intensidad de siempre.
Los paseos, las salidas relajadas o el trabajo ligero a pie pueden ser una buena alternativa en esos días.
No olvides que necesita suficiente agua
Con la transición del verano al otoño bajan las temperaturas y muchos caballos beben menos.
Aun así, debe haber suficiente agua fresca disponible en todo momento.
Precisamente cuando la alimentación se basa principalmente en forraje seco, una ingesta suficiente de líquidos desempeña un papel importante en la digestión y el metabolismo.
El cambio de pelaje en el caballo mayor
En los caballos mayores, el cambio de pelaje puede ser más evidente.
Algunos caballos mayores necesitan más tiempo para desarrollar su pelaje de invierno o desprenderse por completo del pelaje antiguo. Al mismo tiempo, con la edad suelen cambiar las necesidades de energía y nutrientes.
Por eso, en los caballos mayores merece la pena prestar especial atención a:
- Peso
- Musculatura
- Calidad del pelaje
- disposición para rendir
- conducta de beber
- bienestar general
Los cambios llamativos o intensos deben ser evaluados por un veterinario.
¿Cuándo debería prestar más atención?
No todo cansancio durante el cambio de pelo es automáticamente normal.
Si tu caballo de repente muestra una gran falta de disposición para rendir, pierde peso o la estructura del pelaje cambia de forma inusual, debe investigarse la causa.
Esto se aplica especialmente en caso de:
- una pérdida de peso evidente
- un pelaje apagado o inusualmente largo
- una marcada disminución del rendimiento
- sudoración llamativa
- alteraciones en la piel
- un cambio de pelo inusualmente largo
- Cambios en el apetito o en la conducta de beber
Especialmente en los caballos mayores, los cambios en el pelaje también pueden indicar problemas de salud.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de pelo en el caballo
¿Cuándo comienza el cambio de pelo en otoño?
El cambio de pelo puede comenzar ya a finales del verano. La temperatura no es el único factor decisivo. La reducción de la duración del día es un estímulo importante para la adaptación estacional del pelaje.
¿Cuánto dura el cambio de pelo en el caballo?
Esto varía de un caso a otro. Según el caballo, el alojamiento, la edad y el clima, el proceso de adaptación puede prolongarse durante varias semanas.
¿Qué debería dar de comer a mi caballo durante el cambio de pelo?
La base debe ser una ración equilibrada y adecuada a las necesidades, con suficiente forraje. Es especialmente importante un aporte suficiente de proteínas o aminoácidos, minerales y oligoelementos como zinc y cobre. Los suplementos deben ajustarse a las necesidades reales.
¿Es recomendable la biotina durante el cambio de pelo?
La biotina contribuye al mantenimiento de una piel y un pelo normales. Sin embargo, la necesidad de administrarla como suplemento depende de la ración alimentaria completa y del aporte nutricional del caballo.
¿Por qué está cansado mi caballo durante el cambio de pelo?
La formación de grandes cantidades de pelo supone un esfuerzo para el organismo. Por eso, algunos caballos parecen estar temporalmente más tranquilos o menos dispuestos a rendir. Sin embargo, el cansancio intenso o prolongado no debe atribuirse automáticamente al cambio de pelo.
Conclusión: el cambio de pelo comienza antes de lo que muchos piensan
Cuando a finales del verano aparecen de repente los primeros pelos en el cepillo, tu caballo ya se está preparando para la próxima estación.
El cambio de pelo es un proceso natural, pero supone un esfuerzo considerable para el organismo. Una alimentación equilibrada, suficiente agua, ejercicio regular y un cuidado intensivo del pelaje pueden acompañar de forma adecuada a tu caballo durante este periodo.
Sobre todo: observa a tu caballo.
Algunos caballos cambian el pelo casi sin que se note. Otros necesitan algo más de descanso y apoyo durante este periodo. Conocer las necesidades individuales de tu caballo y observar atentamente los cambios crea las mejores condiciones para empezar bien el otoño.