Cuando se habla de la salud de los perros, muchas personas piensan primero en las articulaciones, los dientes, la digestión o un pelaje brillante. En cambio, a menudo no prestamos atención al corazón hasta que algo deja de funcionar como de costumbre.
Y trabaja las veinticuatro horas del día.
Bombea sangre por todo el cuerpo y garantiza que los órganos y tejidos reciban oxígeno y nutrientes. El ejercicio, un peso corporal saludable, controles veterinarios periódicos y una alimentación adecuada a sus necesidades crean condiciones importantes para la salud de tu perro.
Ciertos ácidos grasos también desempeñan un papel interesante: Los ácidos grasos omega-3, especialmente el EPA y el DHA.
Pero ¿por qué?
¿Qué son el EPA y el DHA?
El omega-3 es, en principio, un término colectivo para distintos ácidos grasos poliinsaturados.
Para los perros, hay tres formas especialmente interesantes:
ALA (ácido alfa-linolénico) se encuentra principalmente en fuentes vegetales como el aceite de linaza.
EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) son ácidos grasos omega-3 de cadena larga y pueden obtenerse, por ejemplo, a través de determinadas microalgas o fuentes marinas.
La diferencia decisiva: el ALA primero debe convertirse en EPA y DHA dentro del organismo. En los perros, esta conversión es limitada.
Por eso, quien quiera aportar EPA y DHA de forma específica no debería fijarse únicamente en el contenido total de omega-3 indicado para un aceite, sino también en qué ácidos grasos omega-3 contiene realmente.
El omega-3 actúa a nivel celular
Para entender por qué el EPA y el DHA son relevantes para distintas zonas del cuerpo, tenemos que observar algo bastante pequeño.
Incluso muy pequeño.
Nuestro perro está formado por billones de células. Cada una de ellas está rodeada por una membrana celular. Esta membrana no es simplemente una cubierta rígida. Entre otras cosas, influye en cómo se comunican las células entre sí y en cómo entran y salen las sustancias.
Los ácidos grasos son componentes importantes de estas membranas celulares.
El EPA y el DHA pueden incorporarse a las membranas de distintas células del cuerpo e influir en su composición.
Precisamente por eso, el tema del omega-3 no se limita a una única zona del cuerpo.
¿Qué relación tiene el omega-3 con el corazón?
El corazón también está formado por células que dependen de unas membranas celulares funcionales y de un metabolismo regulado.
El EPA y el DHA son especialmente interesantes desde el punto de vista nutricional.
Con una ingesta diaria adecuada, contribuyen EPA y DHA para la función cardíaca normal en.
Por eso, el omega-3 no debería convertirse en un tema de interés solo cuando un perro ya tiene problemas cardíacos. Un aporte equilibrado de ácidos grasos esenciales forma parte, en principio, de una alimentación adecuada a sus necesidades.
Por supuesto, no sustituye ni una revisión veterinaria ni el tratamiento de una enfermedad cardíaca existente.
EPA y el metabolismo de la inflamación
Otro aspecto interesante es el papel del EPA en el Metabolismo de la inflamación.
Las reacciones inflamatorias no son, en principio, algo negativo. Forman parte de los mecanismos naturales de protección y reparación del organismo.
Puede resultar problemático cuando los procesos inflamatorios se desarrollan de forma permanente o excesiva.
Diversos ácidos grasos sirven al organismo como sustancias de partida para los llamados mensajeros químicos. En este proceso, los ácidos grasos omega-3 y omega-6 pueden influir en distintas vías metabólicas.
Entre otras funciones, el EPA está disponible para el organismo como sustancia de partida para moléculas de señalización y regulación que participan en el control de los procesos inflamatorios.
Por eso, en relación con el omega-3, se suele hablar de propiedades moduladoras de la inflamación mencionado.
Esta es una diferencia importante respecto a la afirmación simplificada de que el omega-3 es simplemente un «antiinflamatorio». Las inflamaciones no se desactivan indiscriminadamente. Más bien, el EPA y el DHA forman parte de complejos procesos de regulación propios del organismo.
DHA: interesante no solo para el cerebro
El DHA es conocido sobre todo como un componente importante del cerebro y del sistema nervioso.
De hecho, el DHA se encuentra en numerosas membranas celulares del organismo y desempeña allí una función estructural.
Un aporte suficiente de DHA es especialmente importante durante el desarrollo. Pero los perros adultos y mayores también necesitan ácidos grasos esenciales como parte de una alimentación equilibrada.
EPA y DHA se complementan, por lo que, en un producto con omega-3, conviene fijarse en ambos ácidos grasos.
No todos los omega-3 son iguales
En una botella pone «rico en omega-3»; entonces, ¿todo está bien?
No necesariamente.
La fuente es decisiva.
Aceite de linaza
El aceite de linaza es una valiosa fuente vegetal de grasas y contiene mucho ALA. Sin embargo, por naturaleza no aporta cantidades comparables de EPA y DHA directamente disponibles.
Dado que los perros solo pueden convertir de forma limitada el ALA en EPA y DHA, el aceite de linaza no debe equipararse a un aceite que aporte EPA y DHA directamente.
Aceite de pescado
El aceite de pescado es una fuente conocida de EPA y DHA y se utiliza desde hace muchos años en la alimentación animal.
Sin embargo, la calidad, la frescura y el almacenamiento desempeñan un papel importante en los aceites de pescado, ya que los ácidos grasos poliinsaturados son sensibles a la oxidación.
Aceite de algas
Otra posibilidad es Aceite de algas.
Las microalgas se encuentran originalmente al inicio de la cadena alimentaria marina y pueden producir ácidos grasos omega-3. Posteriormente, estos llegan también a los peces a través de la cadena alimentaria.
Por eso, determinados aceites de algas pueden aportar EPA y DHA directamente, sin que sea necesario utilizar pescado como materia prima.
Por qué es importante la calidad de un aceite de omega-3
Los ácidos grasos omega-3 son químicamente sensibles.
La luz, el calor y el oxígeno pueden favorecer la oxidación de los ácidos grasos poliinsaturados. Por eso, la elaboración, el envase y el almacenamiento son factores importantes de calidad.
Al elegir un aceite de omega-3 para perros, conviene fijarse en:
- la fuente de omega-3 utilizada
- el contenido real de EPA y DHA
- una declaración transparente
- la cantidad diaria recomendada
- Envase y almacenamiento
Un alto contenido total de grasa dice poco sobre cuánto EPA y DHA recibe realmente tu perro.
¿Cuánto omega-3 necesita un perro?
No existe una cantidad general adecuada para todos los perros.
La necesidad depende, entre otros factores, del peso corporal, la alimentación, la edad y el motivo de la suplementación.
Además, es decisivo cuánto EPA y DHA aporta realmente cada producto por mililitro o por ración diaria.
Por eso, un aceite de omega-3 siempre debe dosificarse de acuerdo con las recomendaciones de alimentación.
Si existen enfermedades, especialmente cardíacas, o tu perro toma medicamentos, la administración adicional debe consultarse previamente con la clínica veterinaria que lo trata.
Integrar omega-3 procedente de aceite de algas en la alimentación diaria
Una posibilidad de complementar la alimentación diaria con EPA y DHA es utilizar un aceite de algas de alta calidad.
El Aceite omega-3 TJURE para perros apuesta por el aceite de algas como fuente de valiosos ácidos grasos omega-3 y lo combina con aceite de linaza prensado en frío.
Gracias a su formato líquido, se puede dosificar fácilmente según la recomendación de alimentación y añadir a la comida diaria.
Así, es posible integrar fácilmente el aporte de omega-3 en la rutina de alimentación habitual.
Preguntas frecuentes sobre el omega-3 y la función cardíaca del perro
¿Ayuda el omega-3 al corazón del perro?
El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón con una ingesta diaria adecuada. Sin embargo, en caso de enfermedad cardíaca, el omega-3 no sustituye ni a los medicamentos ni al tratamiento veterinario.
¿Son lo mismo el EPA y el DHA?
No. Ambos pertenecen a los ácidos grasos omega-3 de cadena larga, pero tienen estructuras diferentes y cumplen funciones parcialmente distintas en el organismo.
¿Es suficiente el aceite de linaza como fuente de omega-3 para los perros?
El aceite de linaza aporta principalmente ALA. El organismo del perro debe convertirlo primero en EPA y DHA, y esta tasa de conversión es limitada. Por tanto, si se desea complementar específicamente el EPA y el DHA, es adecuada una fuente que proporcione directamente estos ácidos grasos.
¿Por qué se relaciona el omega-3 con la inflamación?
El EPA y el DHA participan en la formación de diversas sustancias de señalización y regulación propias del organismo. De este modo, pueden influir en el metabolismo de la inflamación. Por eso, desde un punto de vista técnico, es más preciso describirlos como «moduladores de la inflamación» en lugar de afirmar de forma general que son «antiinflamatorios».
¿Es el aceite de algas una alternativa al aceite de pescado?
Sí. Ciertas microalgas, o los aceites obtenidos de ellas, proporcionan EPA y DHA directamente y, por tanto, pueden ser una alternativa al aceite de pescado.
Conclusión: la salud cardíaca también empieza en el comedero
El corazón de tu perro trabaja las 24 horas. Naturalmente, ningún ingrediente por sí solo puede garantizar su salud.
Sin embargo, la alimentación es uno de los varios elementos con los que podemos favorecer las funciones normales del organismo de nuestros perros.
El EPA y el DHA son especialmente interesantes: forman parte de las membranas celulares, intervienen en diversos procesos de regulación del organismo y, con una ingesta adecuada, contribuyen al funcionamiento normal del corazón.
Por eso, con el omega-3 no basta con preguntar: «¿Contiene omega-3?»
Observar más detenidamente:
¿Qué ácidos grasos contiene y cuánto EPA y DHA recibe realmente mi perro?